Mejor Aún Que En El Malestar
O En El Abatimiento,
Es En Los Momentos De Insuperable Plenitud
Cuando Comprendemos La Catástrofe Del
Nacimiento.
Nuestros Pensamientos Se Remiten Entonces
Hacia Ese Mundo
Donde Nada Se Dignaba Actualizarse,
Presentar Una Forma, Sucumbir A Un Nombre,
Y Donde,
Abolida Toda Determinacion,
Era Facil Acceder A Un Extasis Anónimo.
Nuestra Figura Era, Allí,
Esa Virtualidad Gozaba En La Que Resistíamos
La Infame Tentación De Encarnarnos....


Me encanta!, aquí va una seguidora mássss :) ♥
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